Naturaleza · 20/07/2026

Rutas de senderismo imprescindibles desde Cabrales

Bulnes de Abajo, pueblo sin carretera en los Picos de Europa

Foto: Ergodic / Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0

Cabrales es, para quien camina, uno de los mejores puntos de partida del Parque Nacional de los Picos de Europa. Desde El Ardinal tienes acceso directo al macizo central sin necesidad de largos desplazamientos, y las tres rutas clásicas del parque salen prácticamente de la puerta. Estas son, ordenadas de menos a más exigentes.

La Ruta del Cares, la imprescindible

Si solo vas a hacer una, que sea esta. La Ruta del Cares discurre tallada en la roca entre Poncebos y Caín, unos doce kilómetros en cada sentido, colgada sobre el río en un desfiladero que en algunos tramos se cierra hasta dejar solo un hilo de cielo.

No es técnica ni tiene grandes subidas, pero es larga y engaña: el desfiladero es árido, apenas hay sombra y el desnivel se acumula en constantes sube y baja. Ida y vuelta completa son unas seis u ocho horas con calma. Muchos hacen solo un tramo y se dan la vuelta cuando les apetece, que es una opción perfectamente razonable y bastante recomendable si vais con niños.

La subida a Bulnes

Bulnes es un pueblo al que no llega ninguna carretera, y se puede subir de dos maneras. A pie por el Canal del Texu, un sendero empedrado que arranca en Poncebos y remonta el desfiladero en algo más de una hora de subida sostenida a buen ritmo. O en el funicular, que atraviesa la montaña por un túnel y salva el desnivel en unos minutos.

Es la excursión ideal cuando no tienes el día entero o el tiempo está dudoso. Arriba te espera un pueblo de piedra con un puñado de vecinos, dividido en dos núcleos —La Villa y El Castillo—, y un silencio que se nota nada más llegar. Una combinación que funciona muy bien: subir andando y bajar en funicular, o al revés si prefieres ahorrar rodillas.

La Vega de Urriellu, a los pies del Naranjo

La más exigente de las tres, y la que deja mejor recuerdo. Lleva hasta la pradería que se abre justo bajo el Naranjo de Bulnes, donde está el refugio Delgado Úbeda.

Se sube desde Bulnes o desde Sotres, con un desnivel considerable y una jornada completa por delante si vas y vuelves en el día. No requiere técnica de escalada, pero sí forma física y calzado de montaña de verdad.

Si puedes, plantéate dormir arriba para ver la pared al amanecer, que es cuando mejor está. El refugio está guardado del 15 de marzo al 15 de diciembre —el resto del año queda una zona de vivac con seis literas— y tiene 96 plazas que en verano se agotan. La reserva se hace por internet, en reservarefugios.com, y conviene resolverla con bastante antelación.

Alternativas más tranquilas

No todo es jornada completa. El mirador de Camarmeña, sobre Poncebos, ofrece una vista frontal del Naranjo con una caminata corta desde el pueblo: es el mejor plan de atardecer de la zona y el más rentable en relación esfuerzo/recompensa.

Los pueblos altos del valle —Sotres, Tielve, Bulnes— enlazan entre sí por caminos tradicionales que fueron rutas de trabajo antes que senderos señalizados, y permiten paseos de un par de horas por majadas y praderías sin meterse en alta montaña.

Y si prefieres andar junto al agua en vez de subir, las Foces del Casaño son la ruta más fácil del concejo: un camino llano entre bosque y paredes de roca, sin desnivel que merezca ese nombre, y a un paso de El Ardinal.

Cómo elegir según el día

Un criterio sencillo. Si el día está claro y tienes energía, Vega de Urriellu. Si está claro pero vas justo de tiempo, Cares. Si hay niebla en las cumbres o el pronóstico es dudoso, Bulnes o Camarmeña: son las opciones que menos pierden con mal tiempo, porque el interés no está solo en las vistas.

Y una regla que vale para las cuatro estaciones: la montaña tiene su propio tiempo. La niebla puede cerrarse en minutos, y la temperatura en altura no se parece a la del valle.

Lo que conviene llevar

Agua de sobra, más de la que crees que vas a necesitar, especialmente en el Cares, donde no hay fuentes en buena parte del trazado. Calzado de montaña con suela agarrada, capas de abrigo aunque en Arenas haga calor, protección solar y algo de comer.

Consulta siempre la previsión antes de salir y sal temprano: ganas frescor, luz y tranquilidad, en ese orden.

Ten en cuenta también que en temporada alta los aparcamientos de Poncebos se llenan pronto. En Semana Santa, los fines de semana de mayo y del 1 de junio al 12 de octubre hay autobús desde Arenas de Cabrales hasta Poncebos, con microbuses que enlazan con Tielve y Sotres; los horarios de cada temporada los publica el Consorcio de Transportes de Asturias. En los Lagos de Covadonga la carretera se cierra al coche particular buena parte del año y se sube en autobús: el calendario está en su web oficial.

Dónde dormir para madrugar sin drama

Casi todas estas rutas mejoran saliendo temprano, y eso se organiza mucho mejor durmiendo en el valle que conduciendo desde lejos. El apartamento Ribeles es una buena base para una semana de montaña: cocina totalmente equipada para preparar el avituallamiento la noche anterior, y terraza frente a los Picos para ver desde dónde vienes al volver.

Si prefieres cambiar la montaña por el agua

Tienes el descenso del Sella a menos de una hora, los Lagos de Covadonga para un día más tranquilo y la costa de Llanes a algo más de tres cuartos de hora. Y para reponer después, la fabada existe exactamente para esto.

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