A los pies de los Picos de Europa, el agua también es protagonista. El río Sella nace en el macizo y desciende hacia Arriondas y Ribadesella, y es el escenario de una de las tradiciones más populares de Asturias: el descenso en piragua.
Cada segundo sábado de agosto, miles de piragüistas bajan los 15 km que separan Arriondas de Ribadesella en el Descenso Internacional del Sella, una prueba con más de 80 años de historia y un ambiente festivo que llena las orillas de público. El resto del verano, varias empresas de la zona alquilan piraguas para hacer el mismo recorrido cualquier día.
Más cerca de Cabrales, los ríos y desfiladeros del propio valle —el Cares, el Duje— ofrecen barrancos y tramos de aguas más rápidas para quien prefiera algo más técnico, siempre con guías especializados y el equipo adecuado.
Desde El Ardinal, el Sella queda a menos de una hora en coche. Conviene reservar la piragua con antelación en temporada alta y llevar ropa que no te importe mojar: es un buen plan para combinar con la calma de Cabrales a la vuelta.
