Los Picos de Europa se asoman casi al mar, y la costa oriental de Asturias, con Llanes como capital, está a poco más de tres cuartos de hora desde Cabrales.
Llanes reúne más de 30 playas en pocos kilómetros de litoral, de arena fina y acantilados recortados: Toró, Ballota, Torimbia —playa nudista— y la curiosidad geológica de Gulpiyuri, una playa de arena y oleaje real escondida tierra adentro, sin conexión visible con el mar.
A lo largo de la costa, sobre todo en Pría, el mar entra por galerías subterráneas y sale disparado por grietas en los acantilados formando los bufones: chorros de agua y espuma que pueden superar los 20 metros de altura en días de oleaje fuerte y viento del norte. Un espectáculo natural único de esta costa.
Combinar montaña y costa en el mismo día es uno de los planes favoritos de quienes se alojan en El Ardinal: una mañana en los Picos y una tarde de paseo por el Camino de Santiago costero o un baño en alguna de estas calas.
