Bulnes es uno de los pocos pueblos de España al que no se puede llegar en coche. Está a 585 metros de altitud en un rincón del concejo de Cabrales, al pie del Naranjo de Bulnes, y durante siglos solo se accedía andando por el Canal del Texu, una subida dura de algo más de dos horas que era el único camino para todo: los niños al colegio, la leche abajo, el médico arriba.
Eso cambió en 2001, cuando se inauguró un funicular que atraviesa la montaña por dentro. El viernes 16 de octubre de 2026 se celebró en Poncebos el acto por sus 25 años de servicio, y es un buen momento para contar qué es exactamente y cómo encaja en una escapada a Cabrales.
Los números de 25 años
Estas son las cifras que dan la medida de lo que supone esta infraestructura para un pueblo de un puñado de vecinos:
- Cerca de 1,66 millones de usos registrados entre 2001 y julio de 2026, según la web oficial del funicular (cuenta viajes, no personas distintas).
- 115.931 viajeros en el último año, según el Principado: la mejor cifra de su historia.
Entre las mejoras recientes, según el Principado, están la renovación integral del mando eléctrico, la sustitución de los carros de frenado y la ampliación de la capacidad de las plataformas de carga de mercancías hasta 9,6 toneladas. Ese último dato parece menor y no lo es: por ahí sube todo lo que consume el pueblo.
Más frecuencias desde esta primavera
Si habíais subido antes y os encontrasteis con una espera larga, esto os interesa. Según informó el Principado, desde la primavera de 2026 el servicio aumentó sus frecuencias: pasaron de 22 a 26 en temporada alta y de 16 a 20 el resto del año.
El funicular tiene además una exposición digital del 25 aniversario en su web oficial. Los horarios concretos y las tarifas varían por temporada y conviene mirarlos el día antes en la web oficial, funicularbulnes.com, donde además está publicada la información histórica de la infraestructura.
Una exposición conmemorativa, abierta ahora
Por el aniversario se ha instalado una exposición conmemorativa en el vestíbulo de la estación de Poncebos, que según el Principado permanecerá abierta durante los próximos meses.
Si subís este otoño o este invierno, no paséis de largo por el vestíbulo camino del andén.
No es una atracción turística: es la carretera del pueblo
Merece la pena entenderlo así, porque cambia cómo se mira el viaje. Días antes del aniversario, el funicular funcionó de madrugada para evacuar a un vecino de Bulnes con un cólico. Esa es su función primera, y el turismo viene después.
De hecho, la propia historia del funicular es un pequeño relato político asturiano: lo impulsó Sergio Marqués y lo culminó Vicente Álvarez Areces, y en el acto de los 25 años se tuvo un recuerdo para ambos. Veinticinco años después, el debate de fondo sigue siendo el mismo que recordó el presidente Adrián Barbón: que Asturias sea un territorio para vivir y no solo para visitar.
Subir andando o subir en funicular
Las dos opciones son legítimas y muy distintas:
- En funicular. Unos minutos por un túnel excavado en la roca y aparecéis arriba sin esfuerzo. Es la opción obvia con niños, con poco tiempo o si el día está desapacible.
- Andando por el Canal del Texu. Una subida exigente y continuada, con piedra suelta y bastante desnivel, que no recomendamos con calzado de calle ni con calor fuerte. La fórmula que mejor funciona: subir andando y bajar en funicular, o al revés si lo que queréis es ahorrar rodillas.
Arriba el pueblo se recorre en poco tiempo: casas de piedra, un par de sitios donde comer y, si el día está limpio, la silueta del Picu Urriellu asomando. La vista del Naranjo desde el mirador cercano es uno de esos momentos que justifican el viaje entero.
Combinarlo con la Ruta del Cares
El funicular sale del mismo Poncebos que la Ruta del Cares, así que las dos cosas caben en la misma mañana y en el mismo aparcamiento.
Un plan que funciona: un tramo de garganta de ida y vuelta por la mañana y Bulnes a mediodía. La ruta reabrió en toda su extensión tras el corte de octubre; tenéis el detalle en el estado actual de la ruta, y el aviso del día en la web del Parque.
Desde El Ardinal
Desde El Ardinal, en Arenas de Cabrales, la estación de Poncebos está a 6 kilómetros: unos 12 minutos en coche. Se puede subir a Bulnes, comer arriba y estar de vuelta a media tarde sin prisa.
Si queréis que os digamos cómo está el servicio y el tiempo durante vuestras fechas, escribidnos por WhatsApp desde la página de contacto.
Para seguir planificando, tenéis el resto de rutas de senderismo desde Cabrales, los Lagos de Covadonga al otro lado del macizo y, de vuelta, una fabada en Arenas.
Fuente
- El Fielato, 16 de octubre de 2026.
