Es la pregunta que más se repite antes de ir a Covadonga: ¿se puede subir en coche a los Lagos? Depende del día. Durante buena parte del año la carretera está cerrada al coche particular y se sube en autobús, pero el calendario sigue un patrón que se repite de un año a otro y que conviene conocer antes de cerrar el viaje.
Cuándo hay que subir en autobús
El plan de transporte a los Lagos —el sistema que sustituye el coche particular por autobuses desde el valle— cierra la carretera entre Covadonga y los lagos al tráfico particular, salvo vehículos autorizados. En 2025 y en 2026 funcionó en estos periodos:
- Semana Santa y los fines de semana y puentes de primavera, sobre todo en mayo.
- A diario desde el 1 de junio hasta mediados de octubre: en 2025, hasta el 19 de octubre; en 2026, hasta el 18.
- Algunos fines de semana de finales de octubre y el puente de Todos los Santos.
- Del 1 al 8 de diciembre, el puente de la Constitución y la Inmaculada.
Dentro del verano hay días sueltos en los que sí se puede subir en coche. El que se repite es el 8 de septiembre, el Día de Asturias en Covadonga; algún año se ha añadido otro, como el 25 de julio en 2025.
Cuándo se puede subir en coche
Fuera de esos periodos, la carretera está abierta. En la práctica, las mejores ventanas son dos:
- Noviembre, salvo el puente de Todos los Santos: es el mes más libre del año. Algún año se ha regulado también el último fin de semana, como en 2025.
- Del 9 de diciembre a la primavera, salvo Semana Santa, con la salvedad del tiempo: en invierno la carretera puede tener hielo o nieve.
Si vuestra escapada cae en noviembre entre semana, lo normal es que podáis subir por vuestra cuenta y sin prisas.
Si os toca día de autobús
Los autobuses salen de Cangas de Onís y de los aparcamientos del valle hasta Covadonga, y el billete vale para todo el día. En 2025 y 2026 costaba 9 € el adulto y 3,50 € los niños; los más pequeños no pagan. Los horarios se acortan fuera del verano, así que en otoño conviene mirar a qué hora sale la última bajada, que puede ser ya de noche.
Subir en coche también tiene su letra pequeña
Que se pueda subir no significa que siempre sea la mejor idea. El espacio para aparcar arriba es limitado —esa es justamente la razón de ser del plan de transporte—, así que un domingo soleado podéis acabar dando vueltas en lugar de caminando.
La carretera, además, es estrecha y de curvas cerradas, con un desnivel considerable. A partir de noviembre hay que contar con hielo a primera hora y con la posibilidad de nieve, y la niebla es capaz de cerrarse arriba aunque en el valle esté despejado. Comprobar la previsión y el estado de la carretera antes de salir es la diferencia entre una mañana redonda y darse la vuelta a mitad de subida.
Por qué el otoño compensa
Quien solo conoce los lagos en agosto no los conoce del todo. Sin el trasiego del verano, el Enol y la Ercina recuperan algo que en temporada alta se pierde: el silencio. La luz baja del otoño se agradece en las fotos, los bosques de la subida cambian de color y el recorrido circular entre los dos lagos se hace mucho más tranquilo.
A cambio hay menos horas de luz y más probabilidad de que el día amanezca tapado. Por eso, en otoño, madrugar compensa todavía más que en verano.
Desde Cabrales
Desde El Ardinal la excursión ocupa una mañana larga, lo que deja el resto del día para el valle: lagos por la mañana, y por la tarde una comida sin prisas o una ruta corta cerca de casa.
Si venís a principios de octubre, puede que coincidáis con la Subida a Cabrales, una carrera de coches en el propio valle; esos días el plan de transporte a los Lagos todavía suele estar en marcha. Y en esta guía de los Lagos de Covadonga tenéis qué ver una vez arriba, desde las minas de Buferrera hasta el Mirador de la Reina y la subida a la Vega de Ario.
Antes de salir, confirmad el calendario del año
El patrón se repite, pero las fechas exactas las aprueba cada temporada el Consorcio de Transportes de Asturias. Los días concretos, los horarios y la compra anticipada del billete están en la web oficial del servicio. Un minuto de comprobación antes de coger el coche ahorra el disgusto de encontrarse la barrera bajada.
